sábado, 16 de abril de 2016

GONZÁLEZ ÁLVAREZ, Montse


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Montse nace en Lugo, como ela di " do barrio da Milagrosa", estudou Filoloxía en Santiago de Compostela. Chorimas Seriodias  é o seu primer poemario


http://radiolugo.info/chorimas-serodias/

ROSA E GRAAL

 Fomos comestos do diluvio do peito.
Fomos plica, rosa e Graal.
Reclusos dos terzos de axiomas incertos,
fomos.

Facemos presos nas vésperas
-de satén e de candeas-

Ficamos a desandar
-ás toas sen folgos-
e,coas costas á nordesía,
saldamos de novo
a alfándega e o pesar.

Mais, se novamente me vas amar,
vén de dogmas espido,
de censuras e leis.

Vén ceibe do antes e do onte,
sen cadeas de ingratos reproches,
sen ollos fitando de esguello...

Vén coas redes nos bicos,
cos bicos sollados.

Vén prendendo das mans unha nube.
Vén preso dos fieitos das beiras.



BRANCA LIÑA


Adoito reclinatorio,
pesadelos,
sombras,
diques de ficción.

De vagar,
van asentando os augurios,
un poñer o pé na branca
liña de cal.

Non sei se empurrar a aldraba,
crebar os gonzos,
e verter o que resta de min
-pingueiras de escuras cuncas-
no limiar do sosego.

De Chorimas serodias





domingo, 10 de abril de 2016

DE REQUEIXO, Xohán (Johan)

A tenor do estudo da súa obra, parece que naceu  na segunda metade do século XIII. Sobre o lugar exacto do acontecemento non se ten certeza absoluta aínda que o patronímico do xograr  fai sospeitar  que a súa orixe está na parroquia de Santiago de Requeixo.




CANTIGA DE AMIGO

Fui eu, madr’ en romaria
     a faro con meu amigo
e venho del namorada
     por quanto falou  comigo
ca mi iurou que morria por mi;
 tal ben mi quería.

Leda venho da ermida 
   e d´esta vez leda serey,
ca faley  co meu amigo,
    o que sempre desejey;
ca mi iurou que morria por mi;
 tal ben mi queria.

D’ u m’ eu vi con meu amigo,
     vin leda, se Deus mi perdon,
ca nunca lhi cuyd’ a mentir
     por quanto m’ el diss’ entón;
ca mi iurou que morria por mi:
 tal ben mi queria.


Es la 894 del "Cancioneiro da Vaticana", Século XIII

domingo, 3 de abril de 2016

AMOR MEILÁN, Manuel

Ainda que  naceu na  Coruña en 1867 , traballou como funcionario na Diputación Provincial de Lugo, provincia  onde dirixiu os xornais  El Regional y La Provincia.

SONETO

El mundo! Tú no sabes , hija mía,
las ruinas miserias que en sí encierra.
La vida! Breve tránsito en la tierra
copa de hiel mezclada de ambrosía.
Reposo y bienandanza un solo día
por años de cruenta y ruda guerra,
una aventura que el destino encierra
bajo montañas de amargura impía.
Yo lo sé, que he sentido los rigores 
y los zarpazos del cruel destino,
yo, que he pisado abrojos punzadores...
Más para tí...no temas...que imagino
bajo montañas de fragantes flores
alfombrar en la tierra tu camino.

De: Dolores (Álbum de mi hija)

EL PINAR
A Salvador Rueda
A guisa de hueste que trepa y avanza,
cantando una música lenta y extraña,
los pinos, de obscuras siluetas y ramas,
del valle á la cumbre parece que marchan.

Levantan sus frentes con fiera arrogancia;
en lo alto sus hojas ostentan por armas,
y angosto sendero y oscura garganta,
el monte cruzando las filas separan.

Algunos ostentan la huella del hacha
que el tiempo no borra ni el aire restaña,
del hombre y el árbol en la ardua batalla,
herida profunda por éste alcanzada.

Allí, los bisoños de débiles ramas
de los seculares se auxilian y amparan
y marchan unidos en grata compaña
trepando la inhiesta colina escarpada.

Á veces, de noche, se ven las fogatas,
á cuyas rojizas y vívidas llamas,
los unos, de sueño sus copas agachan,
los otros , parece que rezan ó cantan.

Vapores azules á veces los guardan,
vapores de nieblas, tupidas marañas,
vapores azules que á la hora del alba
remedan el humo de recias batallas.

Sus duras cortezas esconden un alma
que siente cual todas, al ver como avanzan
los genios nocturnos, las pálidas hadas
rozando sus vestes la oscura hojarasca.

Y allá en la alta noche medrosa y callada
sus penas olvidan, deponen sus armas,
y el pino silvestre sosiega y descansa
contando sus cuitas amantes y plácidas

Más vuelve la aurora;su luz tenue y vaga
el diálogo corta sembrando la alarma;
se alejan las hadas de formas fantásticas
y cual por encanto se extinguen las llamas.

Y vuelven los pinos, de nuevo á su marcha
á guisa de huestes que trepa y avanza,
cantando una música lenta y extraña
y alzando sus frentes con fiera arrogancia.

De: Cantos y romances




jueves, 31 de marzo de 2016

OTERO CANTO, Xosé










FIESTRAS


A cidade ten máis ollos ca Argos
nos andares rematados en fiestras.
Ao anoitecer pechan as súas palpebras brancas de persiana
en baixantes lamelas cicatrizadas
de feridas que axustan a noite ao silencio,
para descubrir pesares entristecidos
na pendura meditación absorta en soños,
que se eleva ao gurgullar ausencias
e ao nacer a luz do outro lado da fantasía
enchida nas pucharcas da imaxinación
e nas cavilosidades enmadeixadas da realidade.
Confusións do espírito que patexa
pola ausencia dunha verdade
que se proxecta na virtuallidade do sono

HAI PALABRAS NA INOCENCIA DOS MUROS

Hai palabras escritas
na inocencia branca dos muros.

Hai palabras presentidas e hai  palabras encubertas.

Hai palabras agachadas en capas de pintura política;
e hai política pintada en palabras negras.

Hai palabras que acariñan quereres
e hai corazóns desqueridos.

Hai palabras vermellas
que berran clamores
e hai palabras que claman ao ceo
rompendo as aldrabas dos peitos
en solicitudes de audiencia no clamor da terra.

Hai branca pintura tapando os gritos descarnados,
e a política que queres
.............e os corazóns malqueridos.

De: Poemas da cidade

miércoles, 23 de marzo de 2016

BLANCO ALVITE, Jesús José


TU DORMIAS EN UN LECHO DE LABIOS CRUZADOS

Tu dormías en un lecho de labios cruzados,
eras como la aurora desvanecida
en el desposorio azul de las fuentes.

Tus recuerdos envolvían botones sin pétalos,
aquellos botones que cada mañana
morían abrazados en alfileres de luz.

Aún los instantes
deslizan por tus ojos los delantales albos
que en todas las horas
señalan el camino de las aguas corrientes.

Todos los preludios
tronzaron tus momentos musicales,
ecuaciones en la incógnita de ruídos.

¿No piensas
porque el céfiro ceñía a tu talle
aquel velo infinito
que formaron las hojas con su muerte?

Te hallabas abstraída
por las cúspides verdes
que olvidaron su otoño.
y las gotas encarnadas
que expulsaste en los crepúsculos dormidos
encendían tu carne
con el deseo de todos los deleites espontáneos
¡Déjame recoger tus pétalos…!
esos pétalos sin límites
que rompieron el descanso del rocío
en su interminable ruta de sed.

Tus contornos enfermizos
exprimieron las esencias acabadas
del astro que nunca volvería
a incendiar tus cabellos,
aquellos cabellos tan blancos y débiles
que buscaban raudales de sol a distancia.

Y así tu cuerpo hecho polvo
olvidó el efímero azar que cada tarde
aportaba a los ríos raudales triste
como los bordes de un eco moribundo.

Ciñe mis sienes con la voz lánguida
que en el crepúsculo besa la bruma dormida,
sobre el manantial inmóvil
donde los espejos rompieron
las quebradas inevitales del destino.
Haz de la penumbra en que vivo
Un nuevo horizonte de rosas desangradas.

TARDE GRIS

Quiero sumirme
en el monótono canto de la lluvia,
esa lluvia que humedece los senderos morados
como una imagen perdida en un beso de nubes.

Ella dobla las espinas dorsales
de mi ilusión deshecha
por las ramas que vieron nacer la primavera
en la endeble juventud de su cuerpo.

El viento,
balada de instantes,
tuerce mis manos
al compás de los sueños que todos los días
repiten el mismo espacio insondable.

Anhelo que ese viento
imprima con cautela, de viejas añoranzas
mi cuerpo oprimido por el roce inacabado
de las gotas de agua,
de las gotas de agua que lentamente
dijeron el último  adiós a las rocas, a las flores y a los ríos.

Ahora….
como rauda sucesión de minutos instantáneos
mis ideas perecen en el polvo,
en el polvo gris
que ha juntado las gotas de la lluvia,
de la lluvia insistente y sagaz,
vidrio improvisado de mis pensamientos.

En las reiteradas curvas de los árboles,
curvas de plomo que forman las hojas al romperse,
cantan los pájaros húmedos
su aviso final a la ribera
donde vive la esperanza convertida en abrojos.

Mi insensato delirio de distancias
lleva los ecos de la tarde
que se asocian con análogo afán de conocerse
y producen la misma inquietud
en las aguas torrenciales,
voces humanas que encubrieron sus ahogos
en el jugo refrescante de la hierba
extinguida en los confines de un suspiro ondulado.

Y así bulle mi inquieta fantasía
aportando a los rincones oscuros de los valles
ambiciones ocultas en un rayo de luz inexistente,
aquel rayo que agrandaba todas las figuras
con deseo de abrazar a un Dios desconocido,
vaguedad insólita de una tarde de fiebre.

De: Baladas de Agonía


lunes, 14 de marzo de 2016

GONZÁLEZ LÓPEZ, Luis

Chamado Lois de Cando,  fillo de pais galegos, nace en Madrid en 1866 e  morre  en Barcelona no 1916.Coñecido como   “Él poeta de los cantares”, colaborou nas  máis  importantes revistas e xornais  da época.
No ano 1869  volta a terra,   e vive  un tempo cos seus avós paternos na  Casa de Méndez, en Neira de Rei, concello de Baralla.O seu sentir  galego perdurou  alén de Galiza , cando se mudou definitivamente  a Madrid coa súa familia .
Ricardo Gómez Polín recolle no seu libro A  víspera de San Xoan en Montecubeiro  (1891-1991) os poemas galegos  de Lois de Cando .


NEIRA DE REI

Non sei que sería, que tivo ese acerto,
non sei se iste é nome do tempo pasado
nin sei se isto é cousa dun xenio encantado.
¡Ningures mo dicen, de quen perguntei.!
Pero é nome posto cos cinco sentidos:
a terra cuberta de fruitas e froles,
a terra das nenas con cara de soles,
a terra encantada de Neira de Rei.
A nai que me quere naceu nesta terra
i ó pé dunha eiraxa, cal vellos creentes
descansan os corpos dos meus ascendentes:
¡de alí foi a nena que tanto chorei!
Nos anos primeiros da miña crianza
Correndo sin treguas polos soutos e prados;
subindo cerdeiras, saltando valados,
os tempos mellores da vida pasei.
Alí son as nenas xeitosas, garridas,
alí vin as caras máis lindas da terra,
o chao ten os puros prefumes da serra
i a paz dos patriarcas en ela atopei.
Os dolmes dos celtas i os castros dos mouros
ca ponte romana do Mazo, á mamoria
nos tran ós que rastros deixaron na Historia
i aquela terriña tivéronlle lei.
Por ela reñeron, en luitas de morte
legando seus aies ás augas do Neira,
que en tristes queixumes recorre a Riveira
en canto se aparta de Neira de Rei.
Que ten esta terra non podo sabelo,
que chora ó deixala quen pon os pés nela
i alábana todos que chegan a vela.
¡Que meiga de terra.! ¡Que ten non o sei!
Alí, vendo as augas de fontes e regos
do mundo as tristuras esquezo dorido.
¡E cuadrallo xeito seu nome garrido
a terra fidalga de Neira de Rei.!


UN BICO..
Estaba morrendo,
bicoume na frente,
e aquel bico de morte feriume
co fogo da febre.
Estaba a probiña
aspada ca sede,
folguexar non podía, i oupouse
sentada no berce.
Cheáronse de auga
seus ollos, namentres,
cuberto co pano,tapaba eu as bágoas,
querendo conterme.
"¡Adiós! " mui baxiño
¡non podo esquencerme!
me dixo ,"non chores: si a morte me leva,
¡que vas a facerlle!"
I entoncias, cos beizos
ardendo ca febre,
colleume a cabeza, chegóuma ó seu peito,
bicoume na frente.
Derriba da roupa
engorde caieuse,
e non puido decirme xa nada,
non puido xa verme.
Voaba a súa ialma
pró ceo, namentres
eu con ela quixera marcharme,
¡quixera morrerme!
Do bico postreiro
acórdome sempre,
i anínda sinto a calor dos seus beizos
no medio da frente.

De. A víspora de San Xoan de Montecubeiro e outros poemas galegos

Autor: Ricardo Gómez Polín